Los elementos de la Medicina Tradicional China

Originada hace miles de años en el noroeste de Asia, es considerada una ciencia de vida, salud y enfermedad. Bajo la influencia y guía de la filosofía china antigua, en su largo curso de práctica medicinal, no solo ha acumulado una rica experiencia clínica, sino que también ha creado un sistema teórico único.

Aunque los primeros textos se sitúan en la dinastía Han (25-229 AC), por supuesto la población china ya usaba sustancias medicinales desde hacía milenios. Se creía que con capacidad de observar y entender la naturaleza se podrían comprender también la salud y la enfermedad como reflejo del orden cósmico.

El universo está compuesto por varias fuerzas: los opuestos, complementarios, recíprocos y mutables Yin y Yang, y la relación entre los 5 movimientos o elementos. Es sobre esta interacción que se fundamenta la Medicina Tradicional China.

De la observación de las 5 materias naturales: madera, fuego, tierra, metal y agua, y observando sus procesos de cambio y sus potencialidades fundamentales, se originó la teoría de los 5 elementos; herramienta a través de la cual se explica la relación entre las partes y el todo, entre lo exterior y el interior y entre el ser y el entorno para exponer las actividades fisiológicas y los cambios patológicos que puede sufrir nuestro organismo.

El microcosmos humano alberga y representa esta relación de fuerzas a pequeña escala, de igual manera que en la naturaleza existen reglas y relaciones que tienen validez universal. La práctica de la medicina tradicional china es la aplicación de estas reglas en el tratamiento de la enfermedad y el fomento de la salud.

Por lo que se considera que la Medicina Tradicional China atiende al concepto holístico de “la integridad del ser humano así como la unidad entre éste, la naturaleza y el entorno social y el universo”.

Yin v/s Yang

El Yin y el Yang son la base de la filosofía oriental y considerado como el origen de todo. Cualquier concepto puede explicarse a través de esta teoría, que incluye también a la base de la Medicina Tradicional China.

Los ideogramas originarios del Yin-Yang representan la parte soleada y sombreada de una colina. Las características implícitas presentes en esta imagen son las que determinan todos los conceptos asociados a uno y a otro.

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En el caso del Yin -que es la parte sombreada- simboliza la oscuridad, el frío, el reposo, lo húmedo, lo inmóvil, lo descendente; mientras que por el contrario, el Yang -que representa la parte soleada de la colina- simboliza la luz, el calor, la actividad, la sequedad, la movilidad, el ascenso.

Entre el Yin y el Yang existen ciertas leyes que explican la relación existente entre ambos y por tanto lo relativo y lo concreto de estos dos conceptos. Se trata de las relaciones de oposición, en que uno simboliza lo contrario del otro y se equilibran mutuamente; la relación de interdependencia, en que uno no puede ser sin la presencia del otro; la relación de crecimiento-decrecimiento que explica como el aumento de uno implica la reducción del otro y viceversa; y la transformación mutua, que expresa que cuando uno llega a su máxima expresión se transforma o da paso a su contrario.

De los desequilibrios que aparecen entre el Yin y el Yang en nuestro organismo surgen las distintas patologías. Estos desequilibrios aparecen cuando nuestra energía vital pierde su lucha frente una energía patógena interna o externa. La intervención según la Medicina Tradicional China será revocar el desequilibrio tonificando o dispersando la energía.

Mientras que el segundo gran pilar sobre el que se asienta la Medicina Tradicional China es la teoría de los ‘Cinco elementos o movimientos’.

A través de la observación de las 5 materias que componen la naturaleza y de las características de cada una de ellas, podemos clasificar gran parte de los componentes de la naturaleza y del organismo dentro de estos 5 elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua.

La madera tiene características de expansión y crecimiento.

Al igual que los árboles, crece y se expande hacia el exterior.

El fuego tiene capacidad para calentar y ascender. Las llamas además de calentar se dirigen hacia arriba, tienen movimiento de ascenso.

La tierra nutre y sustenta. La tierra acoge las semillas

y las nutre para hacerlas crecer.

El metal purifica y transforma.

A través del metal podemos cambiar la forma

de las cosas, pulirlas, refinarlas.

El agua tiene características de descenso, humidificación y enfriamiento.

El agua tiende a filtrarse y caer por ello su movimiento es de descenso.

El agua moja y humedece y además puede enfriar.

Los 5 elementos se relacionan entre sí, de manera natural, a través de la relación de producción, también llamada relación de control o dominio que permiten el equilibrio entre ellos. Cuando los 5 elementos se encuentran en desequilibrio es cuando aparecen las relaciones patológicas .

Cada uno de los 5 elementos se asocia con una serie de características y actividades orgánicas, así como se identifica cada uno con las llamadas “esferas funcionales”, en las que encontramos grupos de órganos y funciones que éstos desarrollan.

De esta manera, la primavera se asocia con el elemento madera, el hígado y la vesícula biliar; el verano con el fuego, el corazón y intestino delgado; el final del verano con la tierra, el páncreas y el estómago; el otoño con el metal, el pulmón y el intestino grueso; y el invierno con el agua, el riñón y la vejiga.

Existen un sinfín de relaciones entre los 5 elementos y la naturaleza, con el cuerpo humano, con el clima, los colores, los sabores, las emociones, etc., siendo cada uno de ellos característico de un elemento o de otro.

En cada persona resalta una serie de características asociadas a uno de los 5 elementos. Conocerlos a través del diagnóstico nos permite procurar por una mejor calidad de salud adaptando nuestras actividades, alimentos, emociones y entorno a lo que más nos beneficia.

De acuerdo a la teoría básica del la Medicina Tradicional China, el tratamiento basado en la diferenciación de síndromes es un proceso de pensamiento y práctica, en el que los datos relevantes de ciertas enfermedades se sintetizan, y los síndromes correspondientes, principios terapéuticos y métodos de terapia se determinan para aplicarlos en la práctica clínica.

En la Medicina Tradicional China existen distintas herramientas como la acupuntura, la moxibustión, la auticuloterapia, las ventosas, el masaje, el Qi Gong, entre otras. Técnicas con resultados complementarios, fruto de una evolución terapéutica formidable en el marco de una antigua ciencia que sigue viva, la Medicina Tradicional China, gracias al trabajo y la experiencia de muchos médicos eruditos a lo largo de la historia.

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